© Lilián Azañón FernándezSesenta y nueve
Cada vez que pienso en ello, me pongo un poco nerviosa. Y es que una tiene ya cierta edad y no está preparada algunas… cosas. Antes para mí era un placer y un disfrute, pero ahora me gusta todo un poco más tranquilo. Menudo trajín hacerlo entre los dos y todavía es más complicado cuando, aparte de nosotros, participan otros cuantos. Además, dependiendo de dónde lo hagamos, puede ser muy agradable o por contra resultar un completo incordio. Aún más, cuando se desata el aire. No es lo mismo hacerlo en casa, que como la otra vez en la playa, y es que no pienso repetir la misma hazaña de ese día. Jamás lo volveré a hacer. En mi vida comeré tal delicia, aderezada con granos de arena. Es un verdadero pecado y un tremendo boicot estropear de esa manera mi exquisita tarta de cumpleaños.

© Lilián Azañón Fernández
© Lilián Azañón Fernández