Hola soy Lilián
Lilián Azañón Fernández
Escritora creativa
Hola, soy Lilián, creadora y administradora de este sitio. Desde niña soy amante de todo lo relativo al proceso creativo y las artes plásticas, pero no ha sido hasta hace unos años cuando realmente decidí llevar a cabo una idea que hacía demasiado tiempo me rondaba por la cabeza: escribir un libro. Estaba en un momento de evolución y cambio en mi vida y fue el inicio de un proceso que no ha parado hasta el día de hoy. A esta iniciativa le siguió una incursión autodidacta en el mundo de la acuarela, gracias al impulso de una buena amiga que despertó en mí la llama artística cuya luz había estado esperando un halo de oxígeno para crecer.
Y porque de alguna manera se empieza, a este pequeño empuje le siguieron clases de dibujo para adultos, donde descubrí que me encantaba dibujar con rotuladores de tinta. Mientras, yo escribía y escribía, hojas y hojas de ese libro, a la par que lo alternaba con mi incursión en el mundo de la acuarela y el dibujo. El afán por crear crecía poco a poco y cada vez se hacía más grande dentro de mí, tanto, que cambió mi vida e hizo florecer mi yo como persona.
Seguidamente, acordándome de los cuentos e historias que antes se oían en la radio, que tanto me gustaban, pensé qué pasaría si aprendiese a trabajar un poco la voz. No como un gran profesional, pero al menos de una manera que me sirviera para poder crear algún día mi propio audiolibro. De este modo, me apunté a un pequeño taller de doblaje de animación que duraba unos días en La Escuela de Doblaje de Asturias en 2018. Al comprobar que realmente me gustaba, decidí apuntarme al primer año del curso de Actriz de Doblaje para aprender a trabajar un poco la voz e interpretar. Por entonces, mientras alternaba mis clases, con escribir y dibujar, llegó el final del curso y, con él, el final de mi primer borrador. Pero para ese libro tan personal, para que tuviera el significado que quería darle, tenía que crear las ilustraciones, que le dieran el sentido que deseaba. Un total de 22 ilustraciones para una novela corta, que aún no ha llegado a ver la luz y no sé si algún día lo hará, al menos en su forma original.
Entonces llegó la pandemia y trastocó mis planes, quedando todo en pausa. Sin embargo, continuando con mi afán de que algún día esa novela saliera al mundo, una escritora me aconsejó presentarme a concursos literarios. Recuerdo que el primero de ellos era de poesía y mi obra se titulaba «Oda al esparto», que no era más que una banal secuencia de versos con rima, pero sin mucho sentido. Sin embargo, a pesar de que me gusta la poesía, comencé a escribir para concursos de microrrelatos y relatos. Hasta entonces no tenía mucha idea de qué era un microrrelato y me enamoré de esas pequeñas piezas de literatura para escritores principiantes. Casi cada día creaba al tuntún un microrrelato y otro y otro y los mandaba a diferentes concursos. Y yo, como loca, miraba las fechas en que se daban los fallos de los jurados, esperando noticias, hasta que llegó mi primer microrrelato finalista del mes de noviembre de 2022 en el concurso de microrrelatos Javier Tomeo con «Incongruencia ecológica». En el mismo mes, «Volatilidad neológica», «Amante», y «Hacia la victoria», fueron también finalistas en otros concursos. Mas no es hasta el mes de diciembre, cuando recibo una «Mención Especial al Microrrelato más original» en el I concurso de Microrrelatos «Entre belenes» de la Asociación de Belenistas de Hoyo de Manzanares, el cual me hizo especial ilusión.
Desde entonces, cada día escribía algo y lo mandaba a un concurso, hasta que alguien me dijo «Tú que escribes y no lo haces del todo mal, ¿cómo no subes lo que haces a Internet?». Con esta pregunta en la cabeza me planteo por qué escribir nada más para concursos y no hacer más visibles mis escritos para que puedan ser disfrutados por quien los quiera leer o escuchar. Es aquí cuando mi imaginación comienza a volar y a darse la libertad de ir más allá de lo que las reglas de un concurso permiten y crear mis propios relatos cortos en los que se mezcla parte de mí y mi (in)sana locura por escribir de una forma diferente y original. Y… ¿por qué no combinarlo todo en una fórmula diferente? De manera que pensé en aprovechar mis escasos conocimientos de interpretación y doblaje, para pasar esos escritos a audio. Es ahí cuando surge la idea de mis Microlockos y la generación de esta web.

