Imagen que muestra el título escrito del Microlocko: "Cuestión de humedad".© Lilián Azañón Fernández

Cuestión de humedad

Ayer me salió rabo. Como te lo cuento. Y no uno pequeñito. No, no. Me ha salido uno grande y hermoso. Incluso gordo. Tiene un aspecto agradable, suave y carnoso, aunque me asusta un poco su extraña tonalidad. ¡Uy! Espera… Creo que se está poniendo erecto. ¡Está aumentando de tamaño! ¡Aún está creciendo más! Comienzo a sentirme un tanto… orgullosa. Aunque si se desarrolla mucho, seré como el negro del Whatsapp y eso no me hace ninguna gracia. Imagínate. No poder pasar desapercibida por ser tan conocida, siendo la comidilla de todos, fruto de diversos memes. No me gustaría en absoluto perder mi intimidad, sin poder disfrutar de la tranquilidad que implica el anonimato. Y qué decir de mis compañeras y amigas, ¡menuda broma! Siempre he pensado que nunca me querría ser una celebridad y menos, ahora… No creo que se me dé bien ser una haba famosa por tener rabo. ¡Qué mal!