© Lilián Azañón FernándezSE BUSCA
“Se busca gente RARA”. Así versaba el anuncio. “SE BUSCA”, decía en letras mayúsculas. “Se necesita desesperadamente a quienes gusten de perderse dentro de las hojas de un libro, pero no tengan excesivo tiempo para hacerlo. Se precisa de personas que comprendan la diferencia entre leer y escuchar, pero que sepan gozar de ambos. Imprescinble la posesión de sentido de humor e ironía, necesaria en algunos casos. Se requiere personal cualificado para pasar un buen rato y que disfrute, si quiere, de ir un poco más allá tras visionar y escuchar un diminuto relato. Se valora muy positivamente la opinión desde la tolerancia y el respeto, aceptando la inmensa diversidad de criterios. Se agradece el punto de vista crítico. Y, aunque es deseable, pero no es imprescindible, se estima una mente abierta y un pequeño grado de locura».

© Lilián Azañón Fernández
© Lilián Azañón Fernández