LA DESAPARICIÓN DE LAURA

Aquel día iba a ser diferente al resto. Sería la primera vez que haría algo así, pero se mantendría firme. Daba igual cuál fuera la actitud de su padre y el castigo cuando se enterase, pues había tomado una decisión y no se iba a echar atrás. Y es que, quizá, fuese un poco drástico, mas, a sus ya cumplidos doce años, estaba agobiada por seguir todas sus incongruentes reglas y se había cansado de ser la niña perfecta.

* * * * * * * * * * * *

–¡Hola, pequeña! ¿Dónde está mi niña? ¡Tengo noticias excelentes! –decía su padre al cruzar el dintel de la entrada principal.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *