Imagen que muestra el título escrito del Microlocko: "".© Lilián Azañón Fernández

El mundo al revés

En tiempos de la inmediatez, la impaciencia se impone, la prisa. Enemigo cruel de la vivencia en paz. Ardua es la tarea de quien de ello huye, mas en pocas situaciones logra escapar. Es un condicionante irremediable que nos atrapa por vivir en sociedad, pues sino, como decía Aristóteles, o es un Dios o es una bestia. ¿Y si no es Dios y ni es bestia y simplemente lo llaman antisistema, rebelde, independiente o quizá… loco? ¡Y que más da si es locura!, cuando su mente la cree sana. En tiempos de la inmediatez puede que al cuerdo se le crea loco, que al sabio lo den por tonto y, quién sabe, a la bestia la vuelvan Dios.