LA IMPORTANCIA DE LA RISA

–Merece la pena. ¡Vaya si merece la pena! –me decía.

Eran las palabras que respondía ante mi pregunta cuando era una niña. Cada uno de los numerosos surcos de su piel contaban una historia y a mí me gustaba escucharlas todas. Acariciaba una de sus arrugas.

–¿Y esta de qué es, abuela? –preguntaba yo, mientras la rozaba con mis diminutos dedos.

–Pequeña, esta es la primera de todas. ¿Ves lo profunda y grande que es? –me preguntó. Yo asentía con la cabeza– Es la de mi primera risa. Y, ¿sabes por qué tiene tantas alrededor?

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